Y SEGUIMOS CON LAS MAMARRACHADAS A FAVOR DE LA SÁBANA SANTA

Yo es que flipo escuchando sandeces a favor de la Sábana Santa. Ahora resulta que un tal Thomas McAvoy ha publicado un estudio llamado «On Radiocarbon Dating of the Shroud of Turin» (Sobre la datación por radiocarbono de la Sábana Santa de Turín), en el International Journal of Archaeology. Lo que nadie dice es que la revista International Journal of Archaeology (de Science Publishing Group) ha sido cuestionada en círculos académicos por sus procesos de revisión por pares. Muchos científicos consideran que este tipo de artículos no pasarían el filtro de revistas de física o arqueometría de primer nivel (como Nature o Journal of Archaeological Science).

Thomas McAvoy aborda la discrepancia entre la datación por radiocarbono (C-14) de 1988, que indicaba que la Sábana Santa era de origen medieval (entre 1260 y 1390 d.C.), y otras evidencias históricas y científicas que sugieren que es mucho más antigua.

McAvoy examina la hipótesis de Phillips, la cual propone que el cuerpo envuelto en la tela emitió una ráfaga de radiación de neutrones en el momento de la formación de la imagen. Esta radiación habría causado dos efectos principales:

1. Alteración del Carbono-14: Habría creado nuevos átomos de C-14 en la tela, lo que haría que el análisis de radiocarbono diera una fecha mucho más reciente de la real.
2. Producción de Cloro-36: Habría generado este isótopo radiactivo en la tela.

La sorpresa de este estudio es el análisis de la fluorescencia UV de la sábana. El autor utiliza datos de estudios previos que muestran que la intensidad de la fluorescencia no es uniforme en toda la tela:

1. El lado derecho fluoresce más que el izquierdo.
2. El lado dorsal (la espalda) fluoresce más que el lado frontal.
3. La mayor intensidad se encuentra en el centro de la parte dorsal.

Pero ahora viene lo bueno, el estudio de McAvoy es un análisis estadístico y computacional. Él no tomó muestras físicas de la Sábana Santa para medir neutrones. Lo que hizo fue:

1. Tomar los datos de fluorescencia UV de 1978.
2. Tomar los datos de las fechas de radiocarbono de 1988.
3. Superponerlos y decir: «Miren, coinciden matemáticamente».

Los defensores de la «hipótesis de los neutrones» (como Thomas Phillips o Thomas McAvoy) argumentan que, si el cuerpo de Jesús emitió una ráfaga de radiación en el momento de la resurrección, esa radiación habría convertido parte del Cloro-35 presente en el lino en Cloro-36. Por lo tanto, dicen que medir el Cloro-36 «probaría» que hubo radiación y que el Carbono-14 falló.

Pero este defensa tiene varias inconsistencias.

Entre 1950 y 1960, las pruebas de armas nucleares en la atmósfera inyectaron enormes cantidades de Cloro-36 en el medio ambiente global. Cualquier objeto expuesto al aire desde entonces tiene rastros de este «pulso» nuclear. Sería imposible distinguir si el Cloro-36 de la sábana viene de un evento del siglo I o de la contaminación atmosférica moderna de la era nuclear.

Otro fallo. El lino de la Sábana Santa no es cloro puro. A lo largo de los siglos, la tela ha sido manipulada por miles de personas (el sudor humano es rico en cloro). También ha sido lavada y restaurada. Ha sido expuesta a humo de velas, incendios y humedad ambiental. Todo ese cloro «extra» de origen desconocido haría que cualquier medición de Cloro-36 fuera «ruido» estadístico sin valor.

Si la tela estuvo extendida sobre una superficie sólida (como una madera o una losa) para recibir la imagen, la parte de abajo (dorsal) habría tenido una interacción química diferente con el soporte o los residuos acumulados, lo que explicaría la diferencia en la fluorescencia UV que detectó el estudio de McAvoy.

McAvoy se olvida de que la luz ultravioleta y solar sí altera el lino y sí puede crear patrones de fluorescencia. Los análisis del proyecto STURP (1978) mostraron que la imagen no tiene pigmentos, ni aceites, ni barnices. Es el resultado de una oxidación y deshidratación ácida de las fibras más superficiales del lino. Esto encaja con una exposición prolongada al sol o a ciertos químicos, lo cual vuelve a demostrar mi teoría de que estamos ante algún tipo de cianotipia medieval, una proto-fotografía en la que una sábana emulsionada estuvo expuesta al Sol durante horas, recibiendo fotones a través de las partes no oscurecidas de la pintura que estaba sobre el vidrio que cubría la Síndone. Cuando los fotones de alta energía (rango ultravioleta del sol) golpearon las fibras de lino, no cambiaron el átomo de carbono, pero sí rompieron sus enlaces químicos, deshidratándola; ya que los fotones rompen las moléculas de agua y alcoholes presentes en la celulosa. Es más, producen oxidación, ya que crean nuevos grupos de átomos llamados cromóforos (carbonilos y carboxilos). El resultado es un lino que se vuelve amarillo o marrón pajizo. Esta es exactamente la composición química de la imagen de la Sábana Santa.

Un nuevo artículo de Thomas McAvoy, publicado en 2025 en el International Journal of Archaeology (vol. 13), parece ser una continuación directa o una evolución de sus estudios anteriores, centrada precisamente en que se trata de radiación solar (fotones) en lugar de solo neutrones.

McAvoy concluye en este estudio que existe una correlación estadística significativa que sugiere que un evento radiante (como la luz solar intensa) afectó la tela de manera desigual, siendo más fuerte en unas zonas que en otras.

Pero es que lo curioso es que McAvoy se invalida solo, ya que añade que la exposición prolongada a la radiación solar y a los contaminantes ambientales (efecto de fraccionamiento isotópico) podría haber alterado la proporción de C-14 en la tela. El artículo discute la posibilidad de que la Sábana fuera expuesta de una manera similar a una cámara oscura natural o mediante un proceso de exposición solar prolongada. Analiza así cómo los fotones interactuaron con la celulosa del lino para crear la oxidación superficial que vemos hoy.

McAvoy atribuye la formación de la imagen a un proceso de radiación (posiblemente solar) que causó la deshidratación y oxidación del lino, insistiendo en que la datación de 1988 no es fiable porque los laboratorios no tuvieron en cuenta este «gradiente de radiación» que sesgó los resultados hacia la Edad Media.

Vamos, que el propio autor (que antes se centraba en neutrones) ahora dedica un estudio entero a la radiación solar, admitiendo que es un mecanismo físico mucho más plausible para explicar la fluorescencia y la imagen.

Pero claro, sigue vendiendo más la superchería de la resurrección de Jesús. ¿Y para qué van a consultar a un experto en fotografía como un servidor, quien ha escrito un libro llamado «Cómo se falsificó la Sábana Santa» con la editorial Guante Blanco, si es preferible seguir argumentando mamarrachadas que venden mucho más que la ciencia?

Y seguimos con la ucronía

El estudio más reciente publicado por Thomas McAvoy ha sido el de junio de 2025. El artículo se titula «Artificial Intelligence Analysis of Images of the Shroud of Turin» (Análisis mediante Inteligencia Artificial de las Imágenes de la Sábana Santa de Turín), publicado en la misma revista que el anterior (International Journal of Archaeology, Vol. 13).

En este estudio, McAvoy cambia su metodología tradicional por el uso de reconocimiento de patrones y procesamiento de imágenes por IA. Específicamente, aplica una técnica llamada Análisis de Componentes Principales (PCA) tanto a fotografías de luz visible como a imágenes de fluorescencia inducida por UV.

El autor sostiene que la IA ha detectado que la intensidad de los píxeles en la tela codifica datos tridimensionales de forma intrínseca. Según su estudio, al procesar matemáticamente la intensidad, se obtiene un efecto de relieve o mapa de altura. McAvoy argumenta que esto es una prueba a favor de la hipótesis de la radiación, ya que afirma que la radiación es el único mecanismo capaz de generar esa información 3D tan precisa en las fibras superficiales sin penetrar en el tejido.

Pero McAvoy parece obviar ciertas cuestiones, ya que está utilizando fotografías de 1978 y escaneos de alta resolución posteriores. Eso quiere decir que estas fotos ya han pasado por procesos de revelado, digitalización y ajuste de contraste. La IA no está analizando la «tela original», sino una representación digital que ya tiene sombras y brillos alterados. Si la foto original tiene un contraste exagerado por la lente, la IA interpretará eso como un «salto de radiación» que en realidad no existe físicamente.

El argumento central de McAvoy es que la IA detecta «información 3D» que solo la radiación podría crear. Sin embargo, esto es un error común en el procesamiento de imágenes, ya que cualquier software de IA puede convertir el brillo de un píxel en una coordenada de altura (Z). Incluso lo hace el filtro de Relieve 3D del conocido software de edición de fotos de Adobe Photoshop.

Una fotografía de una cara iluminada de lado también genera un «modelo 3D» si mapeas las sombras, pero eso no significa que la foto sea tridimensional. La IA de McAvoy está interpretando las manchas de oxidación como si fueran relieves físicos, cuando podrían ser simplemente variaciones en la presión de un contacto manual o la intensidad de un fotón solar. Vamos, que cuando entrenas a una IA para buscar «patrones de radiación», la IA encontrará patrones de radiación incluso en el ruido de fondo.

La IA no puede distinguir si el patrón de intensidad fue causado por una ráfaga de fotones o por el contacto físico con una superficie dura esculpida. Para la IA, matemáticamente, el resultado es el mismo.

En conclusión, los estudios de McAvoy no demuestran absolutamente nada, en todo caso reafirman la teoría de que la Sábana Santa contiene radiación solar. Y es que no es necesario acudir a un supuesto «experto» dogmatizado por la fe. ¿Y quién soy yo y qué estudios tengo para poner en evidencia todos estos fallos? Pues aparte de licenciado en Ciencias de la Información, un servidor tiene una ingeniería técnica de Sistemas Informáticos por la UOC, y desde hace 15 años soy presidente de una asociación fotográfica e imparto cursos avanzados de fotografía. Si con estos datos, alguien considera que no estoy validado para dar mi opinión, pues entonces que se lo haga mirar.

¿POR QUÉ LLUIS COMPANYS NO HUYÓ A MÉXICO PARA SALVAR SU VIDA?

Lluís Companys i Micó, familiarmente conocido como Lluïset, nació el 5 de noviembre de 1911 y fue el primer hijo y único varón del matrimonio entre Lluís Companys y Mercè Micó (el matrimonio tuvo dos hijos, Lluís y Maria).

Companys i Micó estudió en el Instituto Balmes de Barcelona y más tarde Derecho en la Universidad de Barcelona. Ya en la universidad, participó en protestas a favor de la República y por ello fue detenido en octubre de 1930.

En 1933, cuando aún se encontraba estudiando sufrió un brote de hebefrenia catatónica. también conocida como esquizofrenia desorganizada. Este trastorno de inicio temprano se diferencia de otras formas de esquizofrenia por la predominancia de los síntomas de desorganización y de los déficits psicológicos por encima de las alucinaciones y los delirios. La manifestación de su enfermedad coincidió con la separación de sus padres.

Fue tratado, en aquella época, en el Instituto Pere Mata de Reus, aunque siguió viviendo con su madre en Lloret de Mar, al cuidado de un enfermero.​ No fue internado hasta 1936, con su padre aún en prisión por haber proclamado el Estado catalán en octubre de 1934.

Al estallar el golpe de estado que provocó la Guerra Civil, el caos se adueñó de este psiquiátrico de Reus, dispersándose los enfermos, por lo que Lluís Companys decidió enviar a Lluïset fuera de España, primero a un sanatorio en Kreuzlingen (Suiza); y más tarde a otro en Bélgica, el Instituto Fond’Roy, en Uccle, en las afueras de Bruselas.

El 30 de septiembre de 1938 Companys decidió trasladar a su hijo al hospital psiquiátrico L’Abbaye, en Viry-Chatillon, a pocos kilómetros al sur de París. Sería atendido por Carme Ballester, la segunda esposa de Companys, que había llegado a Francia en abril de ese mismo año.

Después del triunfo franquista en la batalla del Ebro, la ofensiva sobre Cataluña comenzó el 23 de diciembre de 1938. El 3 de enero, las tropas franquistas pasaron el Ebro en un movimiento crucial para la suerte de la ofensiva. Desde entonces, las tropas republicanas se batieron en retirada, sin lograr establecer ninguna línea de resistencia efectiva. El presidente del Consejo, Negrín, convocó a Companys a una reunión urgente. En ella, le comunicaba que Barcelona era indefendible y que en pocas jornadas sería ocupada irremisiblemente por el ejército sublevado franquista. Por ello, le comunicaba que la Generalitat debía evacuar Barcelona.​ El día 22 de enero, Negrín ordenaba que los organismos estatales abandonaran Barcelona y se dirigieran a Girona y Figueras.

Al estallar el golpe de estado del 1936, las democracias occidentales optaron en la Sociedad de Naciones (precursora de la ONU) por el Pacto de No Intervención, lo que en la práctica significaba dar la espalda a la República, algo a lo que México se negó. México se manifiestó a favor de la República en todos los foros internacionales en los cuales participaba, desde la Sociedad de Naciones a otros en América Latina, donde también fue un defensor acérrimo de los gobiernos legítimamente constituidos y se posicionó en contra de los golpes militares.

México, con 20.000 refugiados, fue el país de la región que más republicanos acogió. Chile, Cuba, Venezuela, Colombia y Argentina recibieron cerca de 2.000 cada uno. Los exiliados llegaron a otros países, sobre todo a Francia, pero también a la Unión Soviética y a Reino Unido.

De hecho, el embajador mexicano en Francia, Luis I. Rodríguez, fue el encargado de proteger a Manuel Azaña, quien había cruzado la frontera francesa a pie en 1939. El último presidente de la República española murió por sus problemas de salud el 3 de noviembre de 1940, en una habitación del Hotel du Midi de la ciudad de Montauban, en el suroeste de Francia. La habitación del hotel, al haber sido alquilada por la embajada mexicana, era considerada territorio mexicano. Y durante su funeral, su féretro fue cubierto por la bandera mexicana.

Padre e hijo

Tras la llegada de Lluís Companys a Francia, en febrero de 1939, el presidente se asentó en París, donde pudo mantener un contacto regular con su hijo ingresado en L’Abbaye, el cual había experimentado una sensible mejoría. Companys declinó estar en otros lugares de Francia, al amparo de México, así como tampoco quiso huir a este país cuando se le ofreció esta oportunidad. Todo su afán era estar junto a su hijo.

En una carta de junio de 1939 dirigida a su amigo Ángel Ossorio y Gallardo, Lluís Companys le explicaba su estado: «Mi hijo —dentro del curso de su enfermedad— está bien. Unas nuevas inyecciones le van bien y se observa mejoría. No me habían permitido hablarle y solo pude verle desde que salió. Ahora voy, paseamos, hablamos. Claro, no recuerda bien las cosas, pasa periodos más oscuros, pero tranquilo, hasta contento y sin crisis agudas. El doctor está contento y es un consuelo para mí poder hablarle».

Al producirse la invasión alemana de Francia, en mayo de 1940, la dirección de L’Abbaye decidió trasladar a los pacientes al sur de Francia, donde estaba la Francia de Vichy o régimen de Vichy, el régimen político instaurado por el mariscal Philippe Pétain en parte del territorio francés y en la totalidad del Imperio colonial francés, tras la firma del armisticio con la Alemania nazi en el marco de la Segunda Guerra Mundial. La Francia de Vichy liquidó la democracia parlamentaria, suprimió las libertades fundamentales y prohibió los partidos políticos. Este régimen autoritario, con pretensiones totalitarias se encuadraba en los regímenes de ideología fascista de la época. Por descontado, fue un Estado colaboracionista de la Alemania nazi, una suerte de Francia neutral, aunque colaboracionista, dado que los nazis no podían abarcar todo el territorio francés, lo que hizo que surgiera esta ocurrencia.

Durante el traslado de Lluis Companys i Micó al sur de Francia se produjo un bombardeo alemán sobre la carretera por la que transitaba el convoy y Lluïset se perdió entre los refugiados que atiborraban la zona. Incapaz de hablar y sin documentación, fue inicialmente confundido con un soldado desertor y finalmente ingresado en un psiquiátrico de Limoges,​ una ciudad que tras el armisticio, quedaría en la zona no ocupada por los alemanes. Fue la desaparición de su hijo lo que hizo que el presidente de la Generalitat renunciara a trasladarse a México, una vez más, donde se encontraba su hija María desde el año anterior.

Companys y Aguirre

La enfermedad de su hijo se había convertido en una obsesión para Companys, que reflejó en sus escritos y en los testimonios de los que lo trataron en esa época. Por ejemplo, el lehendakari José Antonio Aguirre, que regresó a España para acompañar a Companys en su paso de la frontera hacia el exilio, narró la impresión que le había causado la preocupación del presidente catalán por su hijo.

Sólo dos días antes de la detención del presidente de la Generalitat, el jefe del estado español, Franco, había nombrado ministro de asuntos exteriores al destacado falangista y reconocido filonazi Ramon Serrano Suñer, conocido popularmente como «el cuñadísimo», por su relación de parentesco con el dictador. Serrano Suñer, tan pronto como puso los pies en el ministerio, solicitó al régimen nazi alemán incrementar la persecución a los principales políticos republicanos exiliados en la Francia ocupada, prioritariamente la del presidente de Catalunya. La buena sintonía entre Serrano Suñer y los máximos dirigentes del régimen nazi alemán, daría como resultado la inmediata detención del presidente Companys.

Durante muchos años se sostuvo la teoría de que el presidente Companys había sido detenido por la Gestapo, la temible policía política del régimen nazi alemán. No obstante, el historiador Josep Benet demostraría que el operativo de detención fue dirigido por la Wermacht (el ejército de ocupación alemán), aunque habían sido la Gestapo y la Gendarmería francesa, intervenida por el régimen nazi de Berlín, las que habían localizado al presidente. Justo después de la detención, el presidente Companys sería trasladado a la prisión de La Santé (en París), donde sería interrogado por las policías nazi y franquista. El 29 de agosto sería entregado al régimen franquista sin ningún tipo de protocolo de extradición.

Tras ser sometido a un consejo de guerra sumarísimo y resultar condenado a muerte, solo le esperaba el paredón. Al delito que se le imputaba de ser republicano, los sublevados le sumaron el hecho de que Companys había sido masón desde 1922 y que perteneció a la logias Lleialtat. Su expediente se encuentra en los famosos archivos de Salamanca.

La suerte de su hijo siguió siendo una de sus mayores preocupaciones durante sus últimos días de vida. Para tranquilizarle, poco antes de morir, su hermana Ramona le dijo que habían encontrado a su hijo.

Mientras tanto, en Francia, Carme Ballester había tratado de encontrar a Lluïset poniendo anuncios en periódicos de la zona no ocupada. Pocos días antes de la ejecución de su marido, recibió una postal enviada por el prefecto de Limoges en el que la informaba de que había una persona que correspondía con la descripción de Lluïset en un hospital psiquiátrico de la ciudad. Como viajar a la zona no ocupada no era factible, Ballester recurrió al sacerdote exiliado y periodista Josep Maria Tarragó,​ el cual disponía de un permiso para desplazarse entre las dos zonas de Francia. Tarragó viajó a Limoges en torno al 15 de octubre de 1940 y pudo constatar que la persona referida por el prefecto era efectivamente Lluïset, cosa que se le hizo saber a Lluís Companys, poco antes de morir.

Como Lluís Companys había sido juzgado en rebeldía y en aplicación retroactiva de la Ley de Responsabilidades Políticas por un tribunal especial de Barcelona, solo fue juzgado y sentenciado por «Adhesión a la rebelión militar», en una única jornada por un tribunal militar sumarísimo sin garantías. Tras un juicio que duró unas pocas horas, fue sentenciado a morir fusilado. El dictador Franco dio el «enterado»,​ por lo que el fusilamiento tuvo lugar al alba del día siguiente, 15 de octubre de 1940, en el foso de santa Eulalia del castillo de Montjuïc. No quiso que se le pusiera una venda en los ojos y murió diciendo: «Per Catalunya!» («¡Por Cataluña!»).

A principios de 1942, Lluïset fue ingresado en una clínica psiquiátrica en Saint-Mandé, en los suburbios de París. Carme Ballester, que se había trasladado a vivir a París para estar cerca del enfermo, pagaba sus cuidados. Nunca recibió ninguna ayuda de la madre biológica de Lluís Companys i Micó para atender las necesidades del hijo enfermo del presidente. En la clínica, la enfermedad mental de Lluïset Companys se complicó con una tuberculosis ósea, fruto de la cual le tuvieron que amputar una pierna en 1947. Carme Ballester se ocupó de Lluïset durante esos años, con una abnegación ejemplar.

Según el escritor Oriol Dueñas el grave estado de Companys i Micó hacía inviable su traslado a México, donde vivían su hermana y su madre. Sin embargo, Enric Vila, escritor y periodista, señaló (basándose en las numerosas cartas sin respuesta que Carme Ballester le envió a Maria Companys), que la madre y la hermana de Lluïset no se preocuparon en absoluto de él y que fue Carme Ballester quien, afrontando grandes penalidades, hizo todo lo posible por ocuparse del joven.

Lluïset murió en 1956 y fue enterrado en el cementerio de Saint-Mandé. Al funeral asistió apenas una treintena de exiliados catalanes, entre los que se encontraba el exconsejero de Cultura Ventura Gassol. En su tumba figuró la inscripción «Lluís Companys i Micó. Mort exiliat a França. 1911-1956».

Carme Ballester tuvo contactos con la Resistencia francesa y escondió a ciudadanos judíos. Murió en el exilio en 1972, después de que se le reconociera una pensión de viuda como víctima del nazismo. Fue enterrada junto al hijo de Lluís Companys.

El 24 de febrero de 1998, sus restos, junto con los de Carme Ballester, fueron trasladados a Barcelona. Allí recibieron sepultura, el 3 de marzo, en un mismo nicho del cementerio de Montjuïc, casualmente el mismo en el que había estado enterrado el presidente Companys hasta el traslado de sus restos al Fossar de la Pedrera del mismo cementerio, donde se encuentra en la actualidad. Al sepelio asistieron Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, Joan Reventós, presidente del Parlamento de Cataluña, y Joan Clos, alcalde de Barcelona.

Me complace mostrar al mundo donde se encuentra la tumba de Lluís Companys i Micó, junto a Carme Ballester, en un nicho del cementerio de Montjuïc, fotografiado por el que esto escribe. Me vas a permitir, querido lector, que no desvele el número de esta tumba para no alentar al vandalismo de quienes todavía son incapaces de distinguir entre el amor de un padre y su color político. Pero la pregunta final que formularía a los políticos actuales es: ¿Hay alguna forma de que padre, hijo y esposa (Carme Ballester) puedan descansar juntos y en paz para la eternidad, ya que ahora mismo están separados?

LA FAMOSA CARA DE BÉLMEZ ES UN FRAUDE. TE MUESTRO LA PRUEBA DEFINITIVA

¿En qué se inspiró el falsificador de la famosa Cara de Bélmez de la Moraleda? Por si hay algún afortunado que nunca ha oído del inexistente misterio, todo comenzó en agosto de 1971. Una mujer (la difunta María Gómez Cámara) descubre en el suelo de su casa un extraño rostro que le recuerda a la Santa Faz que se guarda en la Catedral de Jaén. Por supuesto, los investigadores parece que no dieron con la pista que les había proporcionado la susodicha: ¡la Santa Faz de la Catedral de Jaén! Lo cierto es que no tiene parecido ninguno. Así que ciertos investigadores comenzaron a buscar por otro lado.

Comparación de la Pava con el guardia civil Miguel Chamorro

Las caras de Bélmez siempre han sido noticia, pero con la llegada de Ricard Bru éste aseguró haber descubierto que las caras representarían a familiares de María muertos durante la Guerra Civil española. El parecido entre la Pava y el guardia civil Miguel Chamorro, cuñado de María Gómez Cámara fallecido en 1936, se logra, trucando la foto del miembro de la benemérita, incrustándole unos mostachos y doblándole la boca en una inverosímil mueca. Iker Jiménez adoptó la teoría con entusiasmo y, en compañía de Luis Mariano Fernández escribió «El misterio de las caras de Bélmez», libro en el que aparecerían pruebas obtenidas con los métodos de investigación de la policía científica británica, que demostrarían que el parecido entre las teleplastias y varios familiares de María fallecidos en la Guerra Civil serían inexplicables.

Iker Jiménez le ha dedicado múltiples programas televisivos en Cuarto Milenio a las Caras de Bélmez, incluyendo uno donde se decía que la IA certificaba que la famosa cara de la Pava pertenecía a ese guardia civil citado.

Os cuento ahora sobre un lugar lleno de historia, ubicado en Somerset, Inglaterra, la Iglesia de Santa María de Templecombe. Esta iglesia anglicana data del siglo XII y está clasificada como un edificio de segundo grado. Originalmente, el terreno en el que se encuentra fue concedido a los Caballeros Templarios en 1185, convirtiéndose en un punto de referencia para su presencia en el suroeste de Inglaterra y en las Cruzadas. Después de la supresión de los Templarios, el sitio pasó a los Caballeros de San Juan hasta la disolución de los monasterios. A pesar de las modificaciones victorianas y los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia conserva rastros de su estructura original. Una peculiaridad que no te puedes perder es el «Templecombe Head», una pintura en madera del siglo XIII encontrada casualmente en 1945. Esta fascinante pieza, relacionada con los Templarios, demuestra cómo lugares tan antiguos aún pueden revelar sorprendentes secretos, pues la tabla parece representar la cabeza de un Cristo, muy parecida a las representaciones que se hicieron de la Santa Faz por toda Europa, desde que se conoció la Síndone de Turín. Y aquí es donde volvemos a María Gómez Cámara, que ya nos dio la pista y nadie le prestó atención.
Porque sí, la famosa cara de Bélmez, la Pava, la del Guardia Civil, tiene más de un 90 por ciento de coincidencia con la pintura de la Iglesia de Santa María de Templecombe, como se puede apreciar en las imágenes.

¿Y eso qué quiere decir? ¿Hasta dónde vengo a llegar?

El retablo templario que sirvió como inspiración para la Pava de Bélmez

Pues que por fin se ha desvelado de dónde se tomó la inspiración de la famosa cara de Bélmez de la Moraleda, lo que demostraría, sin ningún género de dudas, que estamos ante un fraude, una falsificación.

Lo cierto es que esa pintura apareció en diversos diarios y revistas de la época del supuesto descubrimiento de la Cara de Bélmez, allá por agosto de 1971. Invito a los investigadores a que busquen si esta pintura se reprodujo en alguna revista o diario de ese año.

La Santa Faz de la Catedral de Jaén

Por supuesto grandes investigadores y periodistas, como David Cuevas, nos habían dejado entrever que la famosa Pava de Bélmez tenía pinta de proceder de algún “artista” que se inspiró en alguna iconografía bizantina. Pero ahora tenemos la prueba definitiva de que no andaba muy errado.

Fin de la historia. Aunque para algunos, todos esos que han estado viviendo del cuento de la famosa cara de Bélmez, da igual que le presentes la prueba definitiva del fraude, ellos seguirán a lo suyo, porque ello les genera ingresos o fama. Y luego está el problema de la disonancia cognitiva, la incomodidad psicológica que sentimos cuando nuestras mentes tienen dos conceptos contradictorios al mismo tiempo; lo que le impide abrazar la realidad al implicado, cuando su mente se da cuenta de que ha perdido muchas horas de su vida en una historia o aprendizaje que, a la larga, ha resultado ser una fantasía.

LA INDIA Y CHINA EN LA LUNA

La India

Con su histórica misión Chandrayaan-3, la India logró el miércoles 23 de agosto de 2023 un aterrizaje suave controlado en la Luna, convirtiéndose así en el cuarto país que consigue tal hazaña.

Solo la antigua Unión Soviética, Estados Unidos y China han logrado el aterrizaje suave de una nave espacial en la superficie lunar.

India es también el primer país que aterriza cerca del difícil terreno del inexplorado polo sur de la Luna.

El módulo de aterrizaje lunar de India constó de tres partes: un módulo de aterrizaje, un rover y un módulo de propulsión, que proporcionó a la nave todo el empuje necesario para atravesar el vacío de 384.400 kilómetros entre la Luna y la Tierra.

El módulo de aterrizaje, llamado Vikram, era el encargado de completar las maniobras de precisión necesarias para aterrizar suavemente en la superficie lunar tras ser expulsado del módulo de propulsión. En su interior se encontraba Pragyan, un pequeño vehículo de seis ruedas que se desplegó desde el módulo de aterrizaje rodando por una rampa.

El módulo de aterrizaje, que pesó unos 1.700 kilogramos, y el rover, de 26 kilogramos, estuvieron repletos de instrumentos científicos.
La misión adicional del Chandrayaan-3 fue el llamado experimento SHAPE, diseñado para observar la Tierra desde la órbita lunar, capturando en luz infrarroja cercana las características de nuestro planeta natal que lo hacen habitable para los humanos. El estudio tenía como objetivo brindar a los científicos un modelo sobre cómo buscar características similares, llamadas “biofirmas”, en otras partes del universo.

China

El Apolo XI tardó 5 días en llegar a la Luna, la sonda china Chang’e 4 ha tardado casi un mes. ¿A qué se debe esta diferencia?

La misión Apolo XI concluyó exactamente ocho días, tres horas, 18 minutos y 35 segundos después del lanzamiento con un aterrizaje por inmersión en el Océano Pacífico, a unas 800 millas náuticas al suroeste de Hawai y a 12 millas del barco de recuperación, el USS Hornet.

El alunizaje de la sonda china ha sido diseñada para visitar la cara oculta de la Luna. Hacerlo es complicado, porque una vez que la sonda pasa por detrás del disco lunar (visto desde la Tierra) se pierden indefectiblemente las comunicaciones: no habría manera humana de ponerse en contacto con la sonda ni para dirigir sus movimientos ni para recoger los datos que proporcione por radio. La solución es que en la misma misión se coloque en órbita lunar un repetidor, un satélite que triangule la señal y haga de puente entre las estaciones terrestres y la sonda, hundida en el lado oculto de la Luna. Este proceso es delicado, y la sonda no podía alunizar hasta que la fase anterior estuviera completamente desplegada, testeada y aprobada. Eso llevó esos días de más.

¿Pero cómo enviar todos estos datos a la Tierra si la Luna la tapa (interfiere con la transmisión de las ondas)? Pues con un satélite de transmisiones alrededor de la Luna, el Queqiao que se lanzó en mayo de 2018. El Queqiao va equipado con un detector de radio de baja frecuencia que le ayuda a captar datos radioastronómicos, además de servir de enlace de enlace de comunicaciones entre Chang’e 4 y las estaciones receptoras en la Tierra. Se puede decir que esta misión comenzó en realidad en mayo y no en diciembre cuando lanzaron la sonda.

¿CÓMO REACCIONÓ LA UNIÓN SOVIÉTICA ANTE LA LLEGADA DEL APOLO XI A LA LUNA? ¿QUE PASÓ CON SU TECNOLOGÍA?

En general se portaron dignamente, evaluaron todos los aspectos y concluyeron que era real, incluso el gobierno Soviético envió una carta de felicitación a Estados Unidos.

La comunidad científica mundial rastreó todo el proceso con sus propios equipos quería que la misión fuera un éxito. Al fin y al cabo todos pertenecemos a la humanidad.

La URSS fue:

La primera en alcanzar la Luna con una sonda
La primera en orbitar y fotografiar la Luna
La primera en impactarla (primer contacto humano con otro cuerpo celeste)
La primera en alunizar
La primera en enviar datos desde la luna y realizar análisis.
La primera en desplegar un vehículo en otro planeta, el Lunojod 1.

Ahora bien, ¿ por qué no llegó a enviar humanos a la Luna? Hubo muchas razones.

A niveles generales una falta de interés. Sí, gastaron sus buenos billetes en un intento, desarrollaron un gran programa lunar, sin embargo eran pequeños comparados al de Estados Unidos.

La URSS no pensó en enviar Cosmonautas a la Luna hasta que Estados Unidos los desafió.

El programa espacial soviético no tenía un organismo unificado. Los diferentes proyectos espaciales estaban bajo la órbita de diversos grupos científicos y militares bajo órdenes del ministerio de defensa. La URSS no tenía un organismo aglutinador de tecnología espacial como la NASA.
Mientras Estados Unidos dedicó el 70% de todo su presupuesto dedicado al espacio en el programa APOLO, la URSS solo dedicó el 20% de sus esfuerzos espaciales en el programa lunar.

EE.UU. destinó unos 22 mil millones de dólares al programa APOLO, unos 130.000 millones actuales. La URSS solo 7.000 millones usó en el programa N-1.
El programa no tenía ningún incentivo científico. Era un proyecto puramente de prestigio político en competencia con Estados Unidos.
Todos los objetivos científicos posibles en la época relacionados a la Luna podían y fueron hechos con sondas robóticas por parte de los soviéticos.
Los diferentes actores del programa espacial soviético constantemente competían entre sí y se rehusaban a colaborar.

Mientras el 100% de la capacidad científica e industrial de EE.UU. se puso a disposición del proyecto, los soviéticos se peleaban y dividían.
La principal oficina de diseño de motores cohetes soviética quería usar grandes motores de cohete de combustibles hipergólicos, mientras la cabeza del programa Lunar, Koroliov demandaba el uso de motores a criogénicos. Korolev se peleó con Glushkó y se fue a la oficina de diseño de Kuznetsov que tenía poca experiencia en el tema.

Ese hecho causó que Kuznetsov creará una solución de motores múltiples sincronizados en vez de unos pocos grandes motores como el Saturn V. Si bien esos motores eran «pequeños» tenían una potencia extraordinaria.

Koroliov cometió un error mayor. Se rehusó a realizar pruebas estáticas y de vuelo de la primera etapa con sus 30 motores.

El equipo de ingenieros tuvo fuertes cruces con el héroe soviético por éste motivo. Koroliov se negaba a realizar pruebas porque éstas insumían demasiado tiempo y dinero, deberían producir más motores para probar, dejar que la NASA se adelantara más y gastar más recursos. Al imponerse contra la protesta de sus ingenieros subalternos, Koroliov acortó tiempos para probar el cohete N-1 casi en su versión final. Todas las etapas, el sistema electrónico de sincronizado de motores, todo se probó junto con los primeros lanzamientos. Los cuales fallaron estrepitosamente.

Ni siquiera los motores eran probados en bancos, Kuznetsov fabricaba series de los mismos y luego solo probaba uno hasta destruirlo. De allí exportaban al resto del lote las características y durabilidad de los motores.

El error de no probar cada etapa independientemente y los motores causó que en los despegues del N-1 la computadora de control de los 30 motores NK-15V (versión de pruebas del NK-33 final) mostrara fallos. Los motores también fallaron, algunos funcionaron mal debido a la falta de pruebas.

El error anterior causó retrasos y luego vino la muerte de Koroliov. Los fracasos de los lanzamientos obligaron a gastar aún más en el programa, hacer más motores y ya la NASA estaba adelantada.

Es muy probable que si probaban los motores debidamente, las etapas en pruebas menores, no todo el cohete, incrementando la complejidad lentamente, el N-1 hubiera podido alcanzar el espacio y quizás llegar a la Luna.

Como el programa iba de fracaso en retrasos y la NASA ya estaba haciendo misiones orbitales tripuladas a la Luna, el N-1 fue cancelado y nunca pudimos llegar a ver el sueño del programa lunar de Koroliov.

La impaciencia política a los grandes gastos de recursos y pocos resultados, sumados a que los científicos e ingenieros soviéticos estaban trabajando en ambiciosas estaciones espaciales y armas satelitales terminaron haciendo que el N-1 perdiera la carrera a la Luna y fuese cancelado.

Los soviéticos se avocaron enteramente a programas con mayor retorno científico y militar en la órbita baja. Mientras la NASA hacía las misiones APOLO los soviéticos se dedicaron a diseñar las primeras estaciones espaciales, hicieron miles de experimentos en ingravidez, establecieron récords de permanencia humana, desarrollaron tecnologías de soporte de vida, láseres espaciales, aviones espaciales reutilizables, remolcadores espaciales capaces de mover satélites, etc.

De la tecnología de las estaciones espaciales los soviéticos llegaron a la MIR. Cuando cayó la URSS, una nueva estación más grande estaba en diseño, la MIR-2.

El núcleo de la actual Estación Espacial Internacional, con sus sistemas de soporte de vida y energía, son los primeros segmentos diseñados para la MIR-2. Si, la ISS es esencialmente tecnología soviética.